ROBERTO QUINTERO

Socio fundador de Cinemagic, Premio Nacional del Emprendedor 2014.

“Después de cursar el Programa de Alta Dirección y compartir experiencias con otros empresarios, se me abrió el panorama, a tal punto que decidí vender mi antigua empresa para arrancar de cero el proyecto de Cinemagic”.

Roberto es egresado del Programa de Alta Dirección (PAD) del IESDE. Realizó sus estudios básicos en el Instituto Oriente de Puebla. Es abogado con especialidad en Derecho Internacional, graduado de la Universidad de las Américas Puebla. Cursó la maestría en Gestión del Conocimiento en el CIPAE; un máster en Doctrina Social Cristiana por el IMDOSOC y la Universidad Pontificia de Salamanca. Además, ha realizado estudios de posgrado en el IPADE, en Disney University y un Curso de Formación de Empresarios.

 

¿Cuál fue la idea que te motivó a desarrollar el proyecto de Cinemagic?

Mucho tuvo que ver la capacitación recibida en el IESDE para llevar adelante este proyecto. Hasta antes de tomar el PAD, tenía una empresa que se dedicaba al equipamiento de salas de cine. Después de tomar el programa y de compartir experiencias con otros empresarios, se me abrió el panorama, a tal punto que decidí vender mi antigua empresa para arrancar de cero el proyecto de Cinemagic con el objetivo de llevar la experiencia del cine a pequeñas comunidades.

 

¿Cuál es tu rol y el de Cinemagic en responsabilidad social?

Hacemos que nuestros cines sean centros de desarrollo comunitario, con acciones de apoyo a la sociedad y en temas sustentables, y que promuevan el desarrollo económico, la formación de la población y la formación en valores de los niños. Por siete años consecutivos hemos recibido el distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR) que otorga el CEMEFI.

 

¿Cuáles son los retos de Cinemagic?

Tenemos tres retos grandísimos: el primero, duplicar nuestra infraestructura cada año; el segundo, muy importante, buscar un fondo de inversión, atrevernos a invitar a socios nuevos que participen del proyecto formando un gobierno corporativo para lograr la institucionalización. El tercero es mantener nuestro proyecto basado en valores, conservando esa visión humana y la mística de responsabilidad social.

 

Desde tu perspectiva, ¿qué le hace falta a Puebla para llegar a ser lo que puede ser?

Detectar cuál es la vocación de Puebla, detonarla y ver cuáles son los clusters que se tienen que impulsar. Sociedad, gobierno, académicos y empresarios podríamos estar trabajando más en equipo, coordinados, sin duplicar esfuerzos. Puebla está sobre-diagnosticada y falta la ejecución de forma integral. Cada uno de nosotros tenemos una tarea que hacer por Puebla.

 

¿Cuál es la importancia de una escuela de negocios como el IESDE en Puebla?

Primero, porque como empresario estás obligado a la trascendencia, al perfeccionamiento; es una obligación estar capacitado. Segundo, por conveniencia, cada vez estamos en un entorno más competitivo y si no te preparas, puedes quedar desactualizado.

 

 

Frase favorita.

“Las metas son sueños con fecha de compromiso”, Lorenzo Servitje.

 

Entrevista y fotografía, cortesía de revista Cover.