LENIS MASTRETTA

Presidenta del Patronato de la Orquesta Esperanza

“Estudiar en el IESDE me abrió un panorama que jamás me había planteado. Me cambió la visión de las cosas, me aclaró el pensamiento, me simplificó las rutas; puso medios a mi alcance para ser más rentable y así poder conseguir recursos para apoyar a los niños a través de mi fundación”.

Lenis Mastretta estudió la licenciatura en Diseño Textil y una maestría en Comunicación y Diseño en la Ibero. En Roma estudió Arte y hace poco se graduó del Programa de Alta Dirección del IESDE.

 

¿Cómo surgió o qué te motivó llevar adelante el proyecto de la orquesta?

Fue una cosa personal. Estaba buscando un maestro de violín para mi hijo. Nos recomendaron mucho a Julio Saldaña quien estaba dando un taller para niños de escasos recursos y aceptó a mi hijo en su taller a cambio de que él pagara lo doble para que un niño de pocos recursos pudiera tomar sus clases. Me involucré mucho con este proyecto. Funcionó como 5 años, pero por falta de recursos, en todos los sentidos, los eventos eran cada vez menos. Hasta que, por cosas del destino, se realizó la primera edición de la Ciudad de las Ideas en Puebla. Allí me anoté para trabajar como speaker de los invitados y por suerte me tocó serlo del señor Benjamin Zander, director de la Filarmónica de Boston. Gracias a él me pude reunir con Ricardo Salinas Pliego, quien luego se ofreció apoyar al proyecto, pero no para 30 niños, sino para todo México. Hoy tenemos 18,000 niños en la República Mexicana y El Salvador, tenemos planes de hacerlo en Perú y en Los Ángeles. La meta son 500,000 niños en 10 años. Es un proyecto que ha cambiado la vida de miles de niños y miles de familias.

 

¿Cómo te ayudó tu experiencia en el IESDE a llevar adelante este proyecto?

Fue una experiencia muy enriquecedora que agradezco muchísimo. Me encontré con un grupo de gente de todos los sectores quienes compartieron sus experiencias, y yo las mías. Esto me abrió un panorama que jamás me había planteado. Me cambió la visión de las cosas, me aclaró el pensamiento, me simplificó las rutas, puso medios a mi alcance para ser más rentable y así poder conseguir recursos para apoyar a los niños a través de mi fundación.

 

¿Por qué crees que una escuela de negocios como el IESDE es importante en Puebla?

Es increíble ver cómo las disciplinas que trabaja el hombre son tan variadas, enriquecedoras y cómo se complementan unas con otras. Yo pensé que los negocios no estaban relacionados con el ámbito del arte y de la música, sin embargo, se relacionan con todo. Un mismo tema puede ser visto de muchas maneras. Con el método del caso fuimos viendo distintas experiencias, y cada uno va tomando aquello que le sirve para conseguir el éxito en su proyecto, qué hacer y cómo hacerlo bien.

 

Frase favorita.

Una respuesta que recibí de mi hijo, que estaba apurado por ir a tocar en la orquesta: “Mamá, si yo llego tarde, echo a perder todo el trabajo de mis compañeros”.

 

Entrevista y fotografía, cortesía de revista Cover.